EL ROL DEL PSICÓLOGO EN LA CÁRCEL-

Actividad producto del intercambio entre alumnos del C.U.D. y alumnos de la Facultad de Derecho U.B.A. Este lunes 15/11 a las 17:00 Hs. Todos al Palacio de Justicia para ponerle fin a la violencia del Servicio Penitenciario Federal contra la universidad pública.




EL ROL DEL PSICÓLOGO EN LA CÁRCEL-


El tipo se siente mal.


A la angustia implícita en la situación de encierro se le agregan un montón de dolores que no puede reconocer del todo, o mejor dicho, que no puede reconocer en absoluto.

Lleva poco menos de dos años encerrado, ya perdió casi toda relación con sus afectos previos.

Da unas vueltas sobre su dolor

gira en espiral

en elipse

gira como puede alrededor de su angustia

y se asoma al borde de su oscuridad particular cada vez que la almohada lo interpela.

Cada vez que el espejo se le ríe

en la cara.

Entonces decide pedir ayuda y escribe una nota pidiendo un turno con la psicóloga (es así, no se han visto psicólogos por aquí en todos estos años) o con el psiquiatra (casi no hay psiquiatras mujeres en las cárceles).

El psiquiatra, por regla general, tiende a pensar que quien lo busca como paciente, en realidad está interesado en conseguir pastillas. En consecuencia, agiliza el trámite perguntándote antes que nada si tomabas alguna de ellas antes de ser detenido y, le contestes lo que le contestes, te surte de lo que haya en stock.

Generalmente Alplax o algo de ese orden.

No hablan con los pacientes casi nada más que lo referido a esto.

De cada entrevista ambos –paciente y médico- salen, sino conformes o satisfechos, al menos con el objetivo cumplido: El preso con sus bártulos, que si no le alivian la angustia al menos lo dejarán dormir gran parte de la noche durante un tiempo. El doctor penitenciario, con un renglón completado más en su cuadernillo de consultas.

La psicóloga tiene una rutina más complicada.

En principio, es más difícil conseguir turno con ella que con el psiquiatra. Creo que es porque estas entrevistas implican el intercambio de palabras, el diálogo. Y ya se sabe lo peligroso que esto se considera en las instituciones que basan su sentido de ser en el control y la disciplina. Además, ella no puede hacer recetas; por tanto, no es tan funcional al orden de las cosas.

Así que el trabajo de la psicóloga se ve boicoteado desde el vamos por el mecanismo burocrático penitenciario en cuanto a la accesibilidad.

Otro recurso para el boicot es que la frecuencia de las entrevistas nunca es menor a la quincenal. Hasta donde pude averiguar esto es así por decisión reglamentaria.

Después, las entrevistas (y aquí hablo de la cárcel de Villa Devoto solamente, hay lugares de condiciones peores aún) se desarrollan en un espacio digamos de cinco por cuatro metros, compartido con el oculista y sus pacientes, la asistente social y sus entrevistados, el criminólogo y sus entrevistados, y eventualmente un guardián a la prudencial distancia de dos metros, equidistante de todos ellos.

Todo el mundo está escuchando a todo el mundo y por supuesto el único que registra sistemática y metódicamente lo importante de cada discurso es el guardián.

Tiene algo de panóptico de los sonidos.

Es decir, en cuanto al ejercicio de la clínica psicoanalítica, la profesional debe soportar condiciones pésimas de trabajo.

Por otra parte está el asunto no menor de su incorporación a la institución penitenciaria en términos de escalafón y demás.

Como el SPF es una organización de tipo militar, los profesionales (psicólogas/os, médicos de cualquier especialidad, sociólogos, trabajadoras/es sociales, docentes de primaria, etc) no pueden sino verse atravesados por los modos de relación, los usos y las costumbres del cuartel.

Al mismo tiempo, al ser una institución con estructura piramidal ocupan un lugar dentro de ésta, siempre con alguien debajo y otro por sobre de ellos en términos de obediencia. Literalmente una cadena de mandos.

Así, la realidad muestra que muchas/os profesionales que comenzaron a trabajar en el Servicio Penitenciario Federal con la ilusión de modificar en algo ciertas condiciones de atención a los detenidos, de contención, de alivio a la angustia, en todo caso con las mejores intenciones, terminan o bien renunciando agotados por la frustración y la impotencia, o bien asimilados al sistema que, en su exquisita perversidad les brinda una de las más eficientes obras sociales, buenos sueldos, buenos horarios y la posibilidad de tener uno o más trabajos además de este.

No siempre los detenidos podemos ver más allá de lo manifiesto en esta cuestión. De allí que para muchos la psicóloga y el psiquiatra no sean distintos al uniformado que porta garrote y casco.

A veces los años de recorrer los pasillos del encierro, o el interés por lo subyacente en la mirada y el discurso de las personas o todo esto junto, nos permite entender –hasta donde nos permite nuestra angustia- que el de guardapolvo que tenemos enfrente no es menos infeliz que uno mismo, y que a su manera, carga también con su oscuridad particular.

El tema no puede darse por cerrado. Aquí tenemos todavía mucho que agregar pero hoy los tiempos no dan. En pocos minutos me debo reintegrar al pabellón, así que te propongo seguir mañana.

Un abrazo.

Rodolfo.

Durísima crítica de la UBA a Marambio: “no hay derechos humanos en las cárceles”

La decisión del Servicio Penitenciario Federal de paralizar un programa universitario en la cárcel de Devoto despertó los cuestionamientos de la Universidad de Buenos Aires. “Ningún gobierno puso tantos palos en la rueda”, aseguran desde la Casa de Altos Estudios. Además, critican el rol del titular del SPF, Alejandro Marambio.

“Ningún gobierno puso tantos palos en la rueda para el dictado de clases en la cárcel como éste, por eso le pedimos a la presidenta (Cristina Fernández) que la política de Derechos Humanos traspase los muros de la prisión”, fue la contundente frase que utilizó el director del programa UBA XXII, Leandro Halperín, para graficar cuál es la posición de la Universidad de Buenos Aires luego de que el Servicio Penitenciario Nacional paralizara las actividades del Centro Universitario de Devoto (CUD).

Si bien no es un hecho nuevo sino más bien una práctica constante, el SPF emprendió en el último mes un inexplicable ataque contra el CUD y contra el programa que desde hace 25 años permite que condenados y procesados pueden cursar estudios mientras están detenidos.

Todo comenzó el 23 de septiembre cuando el Centro fue allanado por una orden judicial debido a que supuestamente desde allí un grupo se dedicaba a realizar secuestros virtuales vía teléfonos celulares aunque las autoridades no explicaron cómo los reclusos ingresaron los aparatos.

A partir de ese momento, según contó Halperín a La Política Online “inconsultamente el SPF suspendió actividades universitarias, desplazó otras fuera de la órbita del CUD, desarmó pabellones de estudiantes y trasladó presos estudiantes a otras unidades penales”.

Además, “realizó un allanamiento asistido con fuerzas de seguridad en horario de clase y en presencia de un docente secuestró computadoras que son patrimonio de la Universidad”. Misteriosamente en el secuestro desapareció una PC nueva.

“Tuvieron tanta mala suerte que dos días después hubo un allanamiento porque un grupo de narcotraficantes seguía operando desde allí y nada tenía que ver con la UBA”, ironizó Halperín.

Pero el caso no quedó allí sino que días después el SPF emitió un comunicado en el que indirectamente culpaba a la Universidad de “ayudar” a delinquir. Como contrapartida, la UBA también difundió una comunicación dirigida al ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Julio Alak, en el que se indica que “la seguridad en las cárceles es responsabilidad del SPF y la educación universitaria es responsabilidad de la Universidad”.

“Las autoridades no han dado ninguna explicación ni respuesta a los planteos hechos por la UBA sobre esta situación, y está incumpliendo la normativa vigente sobre educación en cárceles y los convenios existentes. Las acciones emprendidas en el CUD son un ataque injustificado a la UBA. Reclamamos enérgicamente a las autoridades competentes el retorno a las condiciones anteriores y el restablecimiento de todas las actividades desarrolladas en dicho espacio”, indicó el Consejo Superior de la Universidad.

El papel de Marambio

Uno de los apuntados por la UBA debido la insólita resolución es el titular del SPF, Alejandro Marambio, hombre del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que maneja a los penitenciarios desde 2007.

“Marambio no nos dijo nada, nos convocó a una reunión el viernes pasado y pero no fue sólo se presentó el subdirector, Julio Cepeda, que nos atendió pero no tenia explicaciones. Ya llevamos más de un mes y no nos dicen por qué nos imponen esta forma para de actuar ni tampoco nos aclaran los motivos”, cuestionó Halperín.

En ese sentido, el docente remarcó que existe “una contradicción” entre la actitud del SPF y un Gobierno nacional que “tiene una clara política en favor de los DD HH”.

“Parece que esa política no entra en las cárceles. Está (el secretario de DD HH) Eduardo Luis Duhalde trabajando en el mismo ministerio pero el SPF desconoce ese trabajo. Nos preguntamos quién le pone el cascabel al gato”, apuntó.

Además, cuestionó: “Es muy gracioso, en la misma unidad 3 hay internas que esta semana participan de una clase abierta en Ezeiza. Parece que para que te dejen trabajar, hay que hacerse amigo de Marambio”.

-Según señalan desde la Universidad, “entre los estudiantes del Programa UBA XXII el índice de reincidencia es notoriamente menor que en el resto de la comunidad carcelaria”.

La Política Online | 11.11.2010 17:29:00

H.Cámara de Diputados de la Nación

PROYECTO DE RESOLUCIÓN

Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.

Nº de Expediente
8012-D-2010
Trámite Parlamentario
167 (04/11/2010)
Sumario
EXPRESAR REPUDIO POR EL ALLANAMIENTO AL "CENTRO UNIVERSITARIO DEVOTO - CUD -", QUE REALIZO EL "SERVICIO PENITENCIARIO FEDERAL" EL DIA 23 DE SEPTIEMBRE DE 2010.
Firmantes
DONDA PEREZ, VICTORIA ANALIA - MERCHAN, PAULA CECILIA.
Giro a Comisiones
LEGISLACION PENAL.

La Cámara de Diputados de la Nación

RESUELVE:

"Declarar su más enérgico repudio por el allanamiento al Centro Universitario Devoto (CUD) realizado el jueves 23 de septiembre por el cuerpo de requisas del Servicio Penitenciario Federal.



FUNDAMENTOS
Señor presidente:

El Centro Universitario de Devoto (CUD) se creó en el año 1985 por iniciativa de un grupo de internos alojados en el penal. En un convenio firmado por quien fuera entonces Rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el director del Servicio Penitenciario Federal (SPF) quedó establecido el derecho a la educación superior para las personas que se encontraran privadas de su libertad. El Centro funciona en el marco del Programa UBAXXII Educación en Cárceles, que cuenta actualmente con Ciclo Básico Común y seis carreras universitarias, así como cursos extracurriculares de Computación, una Asesoría Jurídica gratuita, el Proyecto Ave Fénix y una Asesoría Social entre otras actividades, cursos y talleres. El CUD recibe visitas de compañeros, estudiantes, docentes y otros profesionales, muchos comprometidos en la creación de un puente que facilite el intercambio, el diálogo y la construcción colectiva de lazos que rompan con el imaginario social montado alrededor de las personas detenidas. En día 23 de septiembre del corriente año, el Centro Universitario Devoto (CUD), fue allanado por el cuerpo de requisas del Servicio Penitenciario Federal. Según el informe que los coordinadores del CUD elevaron al consejo superior de la UBA "fue allanado con orden judicial, sin ningún tipo de notificación a la UBA. El allanamiento lo realizó el cuerpo de requisa del SPF, personal militarizado, provisto de armas largas, escudos y cascos. En ese momento se encontraba presente un docente de la Carrera de Sociología, que fue desalojado de manera brusca junto con los estudiantes y el resto de los internos que había en el lugar. A partir de este hecho y pretextando "razones de seguridad", de manera unilateral, sin poner a consideración ni dar aviso a la UBA: 1. se suspendieron las actividades del CUD durante dos días; 2. se desalojó a los estudiantes y coordinadores internos residentes, que son quienes cuidan el patrimonio y la integridad del espacio universitario; 3. se produjeron traslados y cambios de alojamiento de estudiantes detenidos; 4. se modificó el espacio físico del CUD; 5. Se intenta cambiar el modo de funcionamiento y el lugar físico donde se desarrollan distintas actividades extracurriculares como los Cursos de Computación, la Asesoría Jurídica, la Asesoría Social, el Proyecto Ave Fénix y otras actividades, cursos y talleres organizados por las distintas unidades académicas." Por todo lo expuesto anteriormente y dada la gravedad de este hecho solicito a mis pares suscriban el presente proyecto de Resolución a fin de expresar el más profundo repudio contra este tipo de acciones que afectan sensiblemente la autonomía universitaria y por ende a todos los argentinos y argentinas.

Con tu firma apoya la Educación en las Cárceles!! Firma el petitorio para que el Servicio Penitenciario Federal no avasalle al programa UBA XXII


¿Qué es el CUD?
- El Centro Universitario de Devoto (CUD) es una institución que se creó en 1985 a través de un convenio firmado entre el Servicio Penitenciario Federal y la Universidad de Buenos Aires. El fin del CUD es que aquellas personas privadas de su libertad tengan la posibilidad de continuar o iniciar sus estudios universitarios. En líneas Generales el CUD es, ni más ni menos, la universidad en la cárcel. Es el lugar físico dentro del penal, constituido en la sede Nro. 14 dependiente de la UBA. El mismo era un pabellón en desuso y deteriorado, que los mismos internos pusieron en condiciones y se encargan de su mantenimiento.

¿Cómo Funciona?
- El CUD funciona a través del programa UBA XXII que éste año cumple 25 años de trayectoria. Cuenta actualmente con una sede del CBC y las carreras de Derecho, Ciencias Económicas, Sociología, Psicología, Filosofía y Letras y Ciencias Exactas. La matricula de alumnos que cursan estas carreras es de 180 personas. También existen los cursos extracurriculares de computación que cuentan con más de 300 alumnos (dependiente de la secretaria de extensión universitaria de la Facultad de Ciencias Exactas).

El centro se rige por los principios de autogestión, es decir, que los mismos estudiantes en situación de encierro son los encargados de administrar y organizar la sede universitaria. Esto es un ejemplo reconocido por todas la universidades del país y a escala mundial, ya que además de garantizarle al recluso el derecho de educarse, logra también reducir la taza de reinserción en el delito dejándola prácticamente nula, dato no menor en estos tiempos que corren.

Situación Actual.

- Durante estos 25 años de funcionamiento del programa UBA XXII, el Servicio Penitenciario Federal a impulsado practicas coercitivas y agraviantes incitando al deterioro y a la fractura de este espacio. Es necesario poner en relieve que el Servicio Penitenciario Federal es la institución menos depurada desde la recuperación democrática y se caracteriza por una constante corrupción interna que desde hace mas de dos décadas mantiene las cárceles en condiciones infrahumanas, lo cual no solo viola sistemáticamente los Derechos Humanos y los Pactos Internacionales sino que también impide la resocialización de los internos.

El 23 de septiembre de 2010, CUD fue allanado con orden judicial, sin ningún tipo de notificación a la UBA. El allanamiento lo realizó el cuerpo de requisa del SPF, personal militarizado, provisto de armas largas, escudos y cascos. Un docente de la Carrera de Sociología fue desalojado de manera brusca junto con los estudiantes y el resto de los internos que había en el lugar. A partir de este hecho y pretextando “razones de seguridad”, de manera unilateral, sin poner a consideración ni dar aviso a la UBA, el SPF procedió a: Suspender las actividades del CUD durante dos días; Desalojar a los estudiantes y coordinadores internos residentes, que son quienes cuidan el patrimonio y la integridad del espacio universitario; Producir traslados y cambios de alojamiento de estudiantes detenidos; Impedir el ingreso al penal de docentes y estudiantes del medio libre "hasta nueva orden de la superioridad"

El CUD además de educar se transformó en un espacio de resistencia ante estas constantes prácticas opresivas del sistema carcelario, las cuales se han acentuado estos últimos meses.

Desde Franja Morada te invitamos a que nos acompañes con tu firma para fomentar la continuidad del Programa UBA XXII.


BIBLIOTECA DEL C.U.D.

FUE INAGURADA EN LA CARCEL DE VILLA DEVOTO UNA BIBLIOTECA

UNIVERSITARIA PARA DETENIDOS

Este fue uno de los títulos del diario La Razón, del día 12/08/1987, también, el matutino Clarín se hacia eco de esta información con el titulo «Biblioteca Universitaria en Devoto», la importancia de esta información es, que esta vez, no fue un motín de detenidos.

Según el diario la Razón, ese día, Devoto fue una fiesta, no era para menos, no solo estaba implementada la Resolución 63/86, sino que se creaba una Biblioteca para poder acceder a la bibliografía necesaria para los cursos que se dictaban en esos momentos.

Lo destacable de la inauguración fue la visita del escritor Ernesto Sabato, el rector de la U.B.A. Oscar Shuberoff, y el músico León Gieco.

Hoy, la Biblioteca creció, actualmente cuenta con 683 libros de texto y 3256 de lectura general, todo este crecimiento se debe a las donaciones que hemos tenido por parte de los diferentes profesores, particulares que nos han hecho llegar los libros, coordinadores externos de las diferentes Facultades, también la Biblioteca del Congreso, con la cual se firmo un convenio para la donación de material.

Actualmente tenemos la satisfacción de ser reconocida como perteneciente al SISBI (Sistema de Bibliotecas y de Información U.B.A.) lo cual tenemos que agradecer, la gran colaboración que nos han prestado para enseñarnos el sistema de clasificación, destacando principalmente a la Sra. Patricia y al Sr. Guillermo la inmensa voluntad para asistir y la paciencia para enseñarnos.

Los objetivos de esta biblioteca:

1. dinámica, abierta, moderna y muy atractiva.

2. que aspire a formar al lector, crítico y creador.

3 que sea un lugar común de encuentro e interacción social.

La biblioteca debe brindar información, educación, cultura y recreación.

Tenemos en cuenta que la biblioteca, fundamentalmente, tiene que ayudarnos a los internos a descubrir inquietudes, a estimular la educación permanente y a mejorar su calidad de vida.

La biblioteca, al igual que las diferentes coordinaciones de las cinco carreras que se dictan, hay dos coordinadores Sergio y Rubén, dos colaboradores Igor y Cristian.

Renovables una vez por año a través del voto directo (normado por nuestro Estatuto Propio). Nos dedicamos a la clasificación y catalogación, (coordinadores), el compañero Igor, se dedica a recuperar los libros deteriorados, el otro colaborador, compañero Cristian se encarga de mantener las diferentes estanterías en orden.

Al igual que cualquier biblioteca, el procedimiento es similar para el retiro de material, ficha individual para retirar la bibliografía, y responsabilidad para devolver el material prestado.

GRACIAS POR HABERNOS LEIDO, Y SI TENES MATERIAL PARA DONAR HACELO LLEGAR, A LA DIRECCION DEL CUD.

¿DAÑOS COLATERALES?

¿DAÑOS COLATERALES?

(Por Horacio Senet, alumno de la Carrera de Sociología. Artículo publicado en el Nº 24 de “ENCRUCIJADAS”, revista institucional de la UBA.)

Los medios masivos de difusión han popularizado algunas de las poco afortunadas frases que, lamentablemente, suelen emitirse como declaraciones oficiales gubernamentales. Aún referentes políticos de primer nivel han asombrado al mundo occidental – con demasiada frecuencia – con desaciertos verbales que han llevado a que se lleguen a crear Sites en la WEB, donde se coleccionan algunas de esas joyas lingüísticas, con la crueldad inherente al mundillo político.

Sin embargo, la construcción “daños colaterales” viene siendo utilizada como frase justificadora de estropicios inexplicables, incluidas muertes de inocentes en operaciones militares o paramilitares desde hace ya unos cuantos años.

El incompleto y minúsculo diccionario del que podemos disponer define:

Daño: Detrimento, menoscabo, dolor, molestia, lastimadura.

Colateral: Dícese de las cosas que están a uno y otro lado de la principal.

Haciendo una vieja y remanida suma algebraica podríamos interpretar que, en buen criollo básico, un daño colateral sería un detrimento (menoscabo, dolor, molestia o lastimadura) que sufren las cosas que están a uno y otro lado de la principal. Lo que no estaría demasiado alejado del sentido real o figurado en el que se utiliza la frasecita famosa en la prensa mundial. Es decir, que se trata de una forma de efecto o resultado impensado – o por lo menos, inesperado – de una cierta y determinada acción.

Y precisamente a eso es a lo que nos queremos referir, por ello hemos acudido al cliché utilizado como título, si bien, en este caso el efecto no sólo no es dañino sino todo lo contrario.

Hace 22 años que la U.B.A. lanzó su Programa UBA XXII, más conocido como UBA en las Cárceles, que ha producido, produce – y esperamos – seguirá produciendo, no solamente la difusión de conocimientos y posibilidad del acceso a carreras de grado a personas privadas de la libertad ambulatoria – eufemismo que suele mencionarse para no utilizar la más desvalorizada expresión “presos”. Aunque, en realidad, no “somos” presos sino que “estamos” presos, diferencia no menor, por lo menos, en lo cualitativo.

Tal como hemos leído hasta la saturación en la literatura sociológica más actual, en autores como Erving Goffman, Michel Foucault, Pierre Bourdieu y últimamente en Loïc Wacquant – cuya visita tuviéramos el honor de recibir el 5 de octubre pasado – el sistema de encarcelamiento no solamente no es útil para recomponer la persona de quien ha resultado su víctima, sino que – en lugar de producirse una acción disuasiva – tiende a perpetuar las condiciones originales que condujeron al sujeto a su condición de preso.

Loïc Wacquant, en “Las Cárceles de la Miseria”, página 144, Editorial Manantial, Buenos Aires, 2000) dice textualmente:

(...)

La cárcel como fábrica de miseria

Una investigación en profundidad realizada en siete ámbitos penitenciarios de Francia muestra hasta qué punto la trayectoria carcelaria del recluso puede describirse como una sucesión de choques y rupturas gobernadas, por un lado, por el imperativo de seguridad interna del establecimiento y, por el otro, por las exigencias y los edictos del aparato judicial, que esconden un descenso programado en la escala de la indigencia – descenso tanto más abrupto cuanto más desprovisto está el detenido en el inicio. Típicamente, el ingreso en la condición de detenido está acompañado por la pérdida del trabajo y la vivienda, pero también la supresión parcial o total de las ayudas y prestaciones sociales.” (y cita a Anne-Marie Marchetti, “Pauvreté et trajectoire carcérale” y “Pauvreté en Prison”, Ramonville Saint-Ange, Cérès, 1997)

(...)

Demás está decir que el discurso oficial dirigido al REcluso y transmitido a la sociedad por los REclusores, está plagado de palabras rimbombantes, como REsocialización, REhabilitación, REinserción, REcuperación y demás ditirambos que hemos dado en llamar “Sinfonía en RE“ – no sin amarga ironía – y sobre el que hemos enviado trabajos a Jornadas, Simposios, Congresos y Concursos en los que se traten temas inherentes a la Sociología. Nos parece que no obedecen a una visión REalista, porque el REo, aunque segregado, en ningún momento ha dejado de pertenecer a la sociedad civil – pues ella es la que habita afuera o circula dentro de la cárcel – en el colectivo formado por internos, guardias, profesionales del Servicio Penitenciario Federal, familiares, amigos, abogados, jueces, secretarios, fiscales y demás deudos. Todos y cada uno, parte de la misma sociedad.

El alto nivel de reincidencia entre los liberados de establecimientos carcelarios nos hace pensar en una posibilidad muy alta de que el sistema actual no sirva o que no resulte ni eficaz ni eficiente a pesar de la inversión cuantiosa que se realiza en la prisionización.

El delito no constituye una enfermedad per se, por lo que no hay algo a lo que se pueda llamar tratamiento. Sin embargo, se habla de un tratamiento del detenido. La falta de medidas de ayuda real a quien delinque y su reemplazo por el simple encarcelamiento hace que numerosos internos queden cautivos del círculo delito – cárcel – delito – cárcel. Tal como está planteado en este momento, el sistema tampoco ofrece ayuda concreta alguna al liberado. Su esperanza de lograr incorporarse a la sociedad es mínima y dependerá, de manera fundamental, de su capacidad de haber generado la suficiente REsiliencia o REsistencia interna, que le permita REcuperarse, REvalorizar su persona y mantenerse en equilibrio frente a un entorno externo, por lo menos agresivo, sino directamente hostil.

El fuerte impacto de ser encarcelado, semejante a sentirse solo en un agujero, siembra la duda sobre uno mismo. Una vez de pasar por el banquillo de los acusados, el condenado será el ejemplo a no seguir. Inevitablemente se produce - en mayor o menor medida - una vergüenza que va unida a la necesidad de eliminar algo de uno mismo; una autodiscriminación que mina el sentimiento del yo.

La adaptación a la nueva situación extrema se produce mediante una rutina acentuada que se mantiene próxima a los requisitos para la supervivencia y que lleva consigo un camino de desviación a través de la regresión.

Es en el centro de este sistema degradante donde la UBA plantó una bandera de esperanza: tener la oportunidad de acceder a la Universidad dentro de una cárcel. Comenzar a ser parte de una práctica de necesidades recíprocas entre estudiantes y profesores es para la persona detenida cambiar concretamente su realidad y permitirle una sensación tanto de pertenencia al mundo académico como de distinción personal. El Grupo Universitario Devoto se construye como un sustituto del cuerpo sometido al encarcelamiento, la división y la muerte.

Así hemos asistido al despertar de nuevas motivaciones que en muchos casos los individuos jamás han experimentado en su mundo de extramuros y pueden provocar cambios estremecedores. Aunque resulta imposible pensar en generar programas de estudios universitarios Urbi et Orbi, podemos dar fe que hemos visto transformaciones de vida. Compañeros nuestros de orígenes muy humildes, residentes habituales de las peores villas del gran conglomerado de Buenos Aires, que incitados, estimulados, apoyados por ese colectivo de estudiantes, se han encontrado de forma súbita e inesperada con la sorpresa de haber aprobado materias de una carrera de grado.

Esforzándose, desde luego. Estudiando mucho y haciendo de tripas corazón para enfrentar un mundo nuevo, desconocido, viéndose obligados a vencer su propia inseguridad y miedo al fracaso. Estar con ellos a la salida de la mesa de examen y poderles dar un abrazo emocionado cuando salen pálidos y tartamudeando diciendo – y diciéndose“¡Muchachos, pude!” “¡Pude y aprobé!”

Esto no es un libreto para una tira de la TV a la tarde, sino cosas que suceden, las hemos visto y vivido. Y aunque sean observaciones poco científicas, merecen que se deje testimonio.

Esos son los daños colaterales a los que quisimos hacer mención en un principio, los efectos quizás no buscados, pero que igualmente pasan, son y tienen existencia real.

Que en lugar de sucedernos cosas, seamos nosotros los que podamos hacer que las cosas nos sucedan.

Que en un mundo con escasas opciones y magras posibilidades de elegir, podamos elegir, podamos hacer y tengamos nosotros la opción, en lugar de ocupar el rol pasivo habitual de que otros opten y elijan en nuestro lugar.

Porque habremos conseguido que el cambio se produzca dentro nuestro y no en el exterior.