La diputada nacional que había conformado un monobloque aunque asumió por Recrear, ya juega a fondo con el kirchnerismo. Su discurso a favor del polémico blanqueo de capitales, su historia política y su vinculación con Aníbal Fernández. Además, una reunión en Olivos, la clave para su “cambio” de ideas.
La inmensa cantidad de pases en la política nacional también afectó al PRO. Es que a la inaudita salida de Eduardo Lorenzo Borocotó hace sólo algunas semanas se le sumó otra diputada que se había borocotizado, solamente que con un perfil más bajo.
Se trata de la diputada nacional Paola Rosana Spátola. Especialista en seguridad, en 1997 trabajó con Eduardo Duhalde, y luego en la campaña electoral de 1999 asesoró a Carlos Menem en materia de seguridad.
Spátola ingresó al Congreso en 2005 de la mano de Ricardo López Murphy. Pero según pudo saber este medio, ella ya tenía un acuerdo con Aníbal Fernández quien, en una jugada arriesgada, logró infiltrarla en una lista supuestamente opositora.
Así, y sin mayores problemas, esbozó una serie de argumentos para conformar su bloque “Guardia Peronista”. Entre ellos acusó al titular del bloque del PRO, Federico Pinedo, de “prácticas autoritarias”.
Esta dimisión le permitió jugar con su monobloque que, al igual que Borocotó, le deja espacio para no tener que votar con la oposición y le dio lugar a acompañar al kirchnerismo cuantas veces sea necesario.
Sin embargo, mientras coqueteaba con los K, hizo buenas migas con el PJ disidente y se acercó a Solá cuando rompió con el oficialismo. De hecho, cuando el ex gobernador presenta su flamante bloque, Spátola aparece en las fotos como parte del nuevo armado. El enojo de Solá no se hizo esperar.
Pero el golpe de gracia lo dio con el voto positivo del polémico blanqueo de divisas. Ese día, Spátola dio un corto pero enérgico discurso en defensa de la propuesta del gobierno nacional.
“Cuando se adoptan medidas se critica y cuando no se las toma también se critica. Nos llenamos la boca hablando del Estado de derecho, la República y la democracia”, dijo el día de la votación.
“Hoy se pronunciaron en este recinto diversos discursos en conmemoración de los veinticinco años de democracia, y en verdad me gustaría que este paquete anticrisis fuera sancionado por unanimidad justamente en este día. Eso mostraría que la clase política argentina está a la altura de las circunstancias”, lanzó la diputada.
Y además, agregó: “Es falso decir que con esta ley estamos abriendo el juego al lavado de dinero del narcotráfico y el terrorismo. Pretenden engañar a la gente, es falso, tal como lo demuestra el artículo 32”.
Para rematar, entre aplausos del oficialismo, concluyó: “Entonces seamos mucho más sinceros; se vota en contra nada más porque se trata de un paquete que envió la señora presidenta de la Nación”.
La sombra del gobierno
Spátola no regaló su voto. Por el contrario, según pudo saber este medio, el día anterior habría estado en Olivos reunida. Allí los kirchneristas le ofrecieron o bien renovar su banca (vence este año su mandato) o alguna subsecretaria en el área de Seguridad, justamente junto a su principal interlocutor: Aníbal Fernández.
Inclusive en los pasillos del Congreso se comenta que la diputada tiene una hermosa oficina cerca de la residencia de Olivos.
Como sea, hoy mientras luce sus Louis Vuitton en las sesiones, disfruta de una banca al lado del bloque Frente para la Victoria.